Encerrona en el gimnasio por la alquilada caliente
Mi padrastro me confundió con mi madre
Gozando las tetas de una auténtica viuda negra
Convierte a su esposa en esclava sexual
Se folla en el vestuario a la jefa de porristas
El juego con su hermanastro no era tan inocente
De dulce ama de casa a esposa vengativa
Montada en la polla del monitor del gimnasio
Negociando un crédito con sexo salvaje
Cariño, ¿a qué esperas para follarte mi coño peludo?